Toledo, Francisco – México
1940-2019 | Arte Latinoamericano
Artista polifacético nacido en Juchitán, Oaxaca, en 1940, y fallecido en Oaxaca de Juárez en 2019. De nombre completo Francisco Benjamín López Toledo, dedicó su vida y su obra a promover y difundir la cultura y las artes de su estado natal, Oaxaca.
Tras estudiar en el taller de grabado de Arturo García Bustos y formar parte del Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes, en la Ciudad de México, viaja a París en 1959, donde continúa profundizando en las técnicas del grabado. Allí visita museos y galerías, y conoce a artistas y escritores que transforman su visión del arte. Durante su etapa parisina expone también en ciudades como Londres y Viena y, posteriormente, pasa un año en Barcelona. Regresa a México a finales de los años sesenta con una renovada perspectiva ideológica y estética, visible en su producción posterior.
Artista independiente, Toledo no se vinculó a las temáticas nacionalistas propias de la Escuela Mexicana. Su obra se nutre de la tradición zapoteca, de la que recupera temas y técnicas, integrándolos en un lenguaje contemporáneo con influencias de Rufino Tamayo, Paul Klee, Jean Dubuffet y Antoni Tàpies.
Pinturas, grabados, tapices y cerámicas comparten un tratamiento del color intenso y expresivo. Incorpora texturas y materiales diversos que sitúan su estética entre la innovación y la tradición, construyendo un universo fantástico propio, articulado en torno a una iconografía recurrente. La relación con la tierra, el aire, los insectos y los seres híbridos (semihumanos, fantásticos, dispuestos sin reglas aparentes) atraviesa sus composiciones.
Toledo encarna la vertiente iconográfica y cultural mesoamericana y zapoteca vinculada a la mitología, el mundo animal, las entidades sagradas y las dimensiones oníricas y nocturnas. Su obra proyecta un bestiario personal en el que la frontera entre lo biológico y lo espiritual se diluye, dando lugar a seres antropomorfos e híbridos cuya ambigüedad dificulta precisar su naturaleza. Más que “animales imaginarios”, estas figuras pueden entenderse como entidades anímicas o transhumanas, próximas al pensamiento nahual y a la noción de co-esencia propia de las cosmovisiones prehispánicas. A través de la metamorfosis constante, Toledo construye un universo mitológico propio que dialoga con la tradición originaria, donde las formas funcionan de manera analógica, evocando realidades distintas a las representadas, y consolidan un lenguaje visual cercano al imaginario surrealista, en el que el sueño, lo místico y la noche se convierten en territorio simbólico.
También aborda la sexualidad y el erotismo en su obra, entendidos ambos como fuerza constitutiva de la vida, inscrita en la tradición zapoteca donde eros, fertilidad y muerte forman parte de un mismo ciclo vital. Sus figuras —humanas, animales o híbridas— participan de esa continuidad ontológica que disuelve jerarquías entre especies y estados del ser. Al mismo tiempo, su imaginario revela la superposición de marcos culturales: junto a la cosmovisión mesoamericana se percibe la herencia occidental y contemporánea. Por ello, se puede leer también en algunas de sus obras -como en “Mujer con alacranes”-, en desde el peso de los principios de la moralidad cristiana, como inquietudes contemporáneas sobre el erotismo como experiencia límite, presentes tanto en el surrealismo como en pensadores como Georges Bataille o Octavio Paz. Toledo sitúa su obra en un cruce donde lo ancestral y lo moderno coexisten sin anularse.
Más allá de su producción artística, Toledo destacó por su decisiva aportación a la cultura y la sociedad oaxaqueña mediante proyectos de promoción cultural, difusión artística y defensa del patrimonio y del entorno natural.
Fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (1988), el Taller Arte Papel Oaxaca (1997) en San Agustín Etla —a 17 km al norte de Oaxaca de Juárez— y la editorial Ediciones Toledo, entre otras colaboraciones editoriales.
En 2006 creó el Centro de las Artes San Agustín (CaSa), también en San Agustín Etla, considerado el primer centro de arte ecológico de América Latina. En este espacio se desarrollan y estudian disciplinas como la fotografía, la gráfica digital y el diseño textil, junto con iniciativas de preservación del patrimonio y prácticas artísticas vinculadas al medio ambiente y la cultura local.
MARTÍN, Fernando. “Francisco Toledo o el demiurgo fabulador”. Laboratorio de arte 12 (1999). Páginas: 415-428. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/636452.pdf
RUY SÁNCHEZ, Alberto [En línea]. Francisco Toledo: La nueva piel del mundo y el amante de la materia. CONFABULARIO, EL UNIVERSAL. En: https://confabulario.eluniversal.com.mx/francisco-toledo-la-nueva-piel-del-mundo-y-el-amante-de-la-materia/
[Fecha de acceso a los tres enlaces: 19/09/2019]
Imagen:
Autor: Fernando Luna Arce
Fuente: Forbes México
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