Arraigos
Ficha técnica
La instalación “Arraigos” reúne distintas tipologías de plantas cuyas raíces se desarrollan en tierra, agua, aire y corteza, invitando a explorar la diversidad de modos de enraizar. A través de este paisaje vegetal, esta propuesta nos conecta con nuestros propios procesos de arraigo y desarraigo, tanto a nivel individual como colectivo, y nos invita a reflexionar sobre la necesidad de pertenencia, vínculo y cuidado en la sociedad contemporánea.
En ella cada raíz es una metáfora de nuestra interdependencia y de las múltiples formas en que podemos sostenernos, crecer y florecer. La instalación propone detenerse, observar y sentir, descubriendo cómo nuestras conexiones, con los elementos, con el entorno y con otras personas, constituyen los territorios afectivos que nutren nuestra vida y nuestra comunidad.
<<Raíces. Luz. Agua. Ecosistema.
Raíces, sí, pero también hojas que buscan el sol, tallos que nos elevan y nos acercan a lo que valoramos. Agua y tierra que nos nutren. Una raíz por sí sola no puede sobrevivir: necesita de los elementos que la sostienen. Cada raíz es única, se desarrolla en distintos ambientes, requiere o prefiere unos elementos sobre otros, pero todas dependen de ellos.
Así somos los seres humanos: sociales, interdependientes. Necesitamos conexiones emocionales para crecer, para vivir, para florecer. Cuida tus raíces, pero no olvides tus hojas, tus tallos, tus ramas, tus flores y tus frutos. No existe una única manera de enraizar ni un modo incorrecto; se trata de encontrar lo que funciona en tu momento vital y permitir que tus raíces se entrelacen con otros entornos y con otras personas.
Afecta y déjate afectar.>>
Texto resultado de los pensamientos compartidos en el laboratorio