Serie «Pecados y Virtudes»

Carmen Aldunate

Carmen Zita Aldunate Salas, nacida el 10 de febrero de 1940 en Viña del Mar, (Valparaiso), Chile, aunque está muy vinculada con el panorama artístico argentino, debido a su papel dentro del grupo de la Nueva Figuración Argentina.

Sus estudios comienzan en la Facultad de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y continúa en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Posteriormente trabajó como ayudante en el Departamento de Arte de la Universidad de California, E.E.U.U. A lo largo de si trayectoria ha ejercido como profesora de dibujo y pintura en la Universidad Católica, y en diversas academias y colegios particulares.

La artista trabaja principalmente la técnica del óleo sobre óleo sobre tela y sobre placas de madera, aunque también destaca por sus dibujos a lápiz y collages.

Con una clara influencia de la pintura flamenca del siglo XV, Aldunate combina en sus obras una gran destreza técnica con un contenido narrativo de gran contenido psicológico y simbólico. La figura humana, especialmente la femenina, es la protagonista de su obra.

La serie

Pecados y Virtudes (realizada en 1993) está formada por catorce grabados intervenidos con acuarela en los que la artista chilena representa los siete pecados capitales –la soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza- junto a las virtudes opuestas –humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad y diligencia-. En ellas vemos sus características figuras femeninas ataviadas con amplios ropajes, túnicas y cofias, que nos transportan a la época medieval.

El predominio de la línea y el dibujo racionalizado, junto con la composición y el empleo de los puntos de fuga nos remiten deliberadamente a la pintura flamenca. Aldunate trata de recuperar así los cánones estéticos que definieron en su momento la belleza clásica. Junto a eso, el empleo del color en su obra le otorga esa apariencia de ambientes enigmáticos y estados psicológicos que vemos en estos grabados.

Contrastando con la sutileza y delicadeza del color y la línea, en sus obras representa rostros severos y crudos, con apariencia de máscaras, y los ropajes se convierten en verdaderas corazas que esconden al ser humano que vive bajo las apariencias.

La obra de Aldunate, de presencia amable pero contenido crítico, denuncia a partir del sarcasmo y el humor la opresión del género femenino que sufre y ha sufrido durante siglos. Por ello, representa a sus figuras femeninas con rostros y formas idealizadas bajo elegantes y vaporosos ropajes, en referencia a los exigentes e irracionales cánones de belleza a los que han sido sometidas a lo largo de la historia.

La exploración de la psicología individual y los estados del alma son también una temática recurrente en su obra. Esta serie, Pecados y Virtudes, reflexiona precisamente sobre el poder de la religión y el dominio de la sociedad, y del papel de las mujeres dentro de ella.