Pared participativa

Ficha técnica
El dispositivo de pared participativa formó parte del recorrido expositivo de “Memorias de la tierra. Leónidas Gambartes”, abriendo un espacio para la intervención libre, tanto individual como colectiva. Situada al final de la exposición, proponía un momento de pausa para recoger impresiones, preguntas y reflexiones surgidas durante la visita.
A diferencia de otros dispositivos, que partían de preguntas concretas y orientaban la interacción hacia temas definidos (¿qué conforma un territorio?, en el caso del mapa conceptual, o ¿qué memorias atesoras?, para el mural de memoria colectiva), esta pared invitaba a ampliar la conversación. Podía activarse desde el museo hacia los públicos, pero también en sentido inverso, e incluso entre los propios visitantes. A partir de preguntas o temas detonantes -propuestos por el museo o emergentes de interacciones previas-, se generaba un espacio de diálogo abierto, horizontal y multidireccional.
El funcionamiento era sencillo: una superficie accesible, materiales disponibles y una invitación directa a intervenir. Las personas podían escribir, dibujar o responder a lo que otras habían dejado, dando lugar a un hilo de ideas en constante crecimiento. Más allá de expresar una opinión individual, el dispositivo facilitaba entrar en relación con otras voces, construyendo progresivamente un espacio de pensamiento compartido.
Más allá de su sencillez material, lo que proponía era algo esencial dentro del proyecto: entender el museo como un espacio de conversación. Un lugar donde las preguntas no partían únicamente de la institución, sino que también emergían de los propios públicos, encontrando tanto conexiones como nuevas preguntas en otras miradas. Una conversación colectiva en construcción que hacía visible la diversidad de experiencias y reforzaba el sentimiento de comunidad.



