Walking on the beach with my husband

Walking on the beach with my husband
Amor, cariño, alegría, sexo, un jaguar e un lobo en la floresta con aguas

Amor, cariño, alegría, sexo, un jaguar e un lobo en la floresta con aguas
Mi mujer María y mi hijo Óliver, andando por el museo Ralli, mientras que ambos observan las obras y mi hijo va constantemente detrás de su madre.

Mi mujer María y mi hijo Óliver, andando por el museo Ralli, mientras que ambos observan las obras y mi hijo va constantemente detrás de su madre.
12 cumpleanos

12 cumpleanos
Una niña y su padre en frente De la Torre eiffel en paris comiendo croissonts en un día soleado

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Naturaleza, trabajo colectivo y comunidad

Naturaleza, trabajo colectivo y comunidad
Claudine

Claudine
Marco

Marco
La primera vez que llegué a la cima de La Concha tendría unos 15 años y lo recorrí con mis amigos. Salimos temprano desde La Cascada, en la zona de Puerto Rico bajo, fue un recorrido muy alegre y divertido, se nos pasó volando, pero para cuando nos dimos cuenta estábamos en la cima y no pudimos ver las bonitas vistas ya que había muchísima niebla o una nube muy baja, no estoy seguro. Esperamos a que se aclarara comiendo el bocadillo que llevábamos y fumando unos cigarrillos y para cuando decidimos bajar justo antes de comenzar aclaró y pudimos ver toda Marbella desde la cima.

La primera vez que llegué a la cima de La Concha tendría unos 15 años y lo recorrí con mis amigos. Salimos temprano desde La Cascada, en la zona de Puerto Rico bajo, fue un recorrido muy alegre y divertido, se nos pasó volando, pero para cuando nos dimos cuenta estábamos en la cima y […]
El agua tocando la piel, el cuerpo flotando en el mar en una playa de Tailandia, la mirada hacia las nubes, las orejas sumergidas donde todos los sonidos se hacen uno, y los pensamientos dejan de ser los protagonistas, solo quedan los sentidos entre el cielo y la tierra.

El agua tocando la piel, el cuerpo flotando en el mar en una playa de Tailandia, la mirada hacia las nubes, las orejas sumergidas donde todos los sonidos se hacen uno, y los pensamientos dejan de ser los protagonistas, solo quedan los sentidos entre el cielo y la tierra.