El libro de artista: un relato propio de una experiencia colectiva

Durante un año, entre 2025 y 2026, ha tenido lugar El_Laboratorio, una propuesta de curaduría comunitaria en la que se trabajó en el desarrollo de la segunda exposición del proyecto (i)realidades.
Como cierre de este proceso, se invitó a las personas participantes a trasladar a un lenguaje creativo y personal parte de lo experimentado, pensado y compartido a lo largo del proceso de curaduría comunitaria, utilizando el libro de artista como espacio para sintetizar y narrar la experiencia vivida.
El taller se planteó como un espacio de creación y exploración individual dentro del marco colectivo del laboratorio. La invitación era a detenerse, volver sobre lo vivido durante el proceso y encontrar una forma propia de expresarlo, aplicando la misma metodología que atraviesa (i)realidades: el uso de las artes, la creatividad, la experiencia personal y los espacios colectivos como herramientas de autoconocimiento, generación de pensamiento y expresión libre.
La sesión fue impartida por la artista Jim Lorena, que acompañó al grupo en el descubrimiento de las posibilidades de la narración visual a través de las texturas, la combinación de materiales orgánicos y las técnicas de paper art. Mediante el formato de libro de artista, cada participante pudo construir una pieza propia a partir de formas, materiales, sensaciones y asociaciones, sin necesidad de recurrir a una narración tradicional.
Esta propuesta conecta con la apuesta de (i)realidades por las narrativas visuales y sensoriales y por la validación de otras formas de comunicación y pensamiento no convencionales. Al mismo tiempo, incorpora la práctica de la etnografía visual activa a la narrativa compartida de la experiencia del laboratorio: son las propias personas participantes quienes, desde su mirada y a través de la creación, construyen y narran su experiencia del proceso de curaduría comunitaria.
Los libros de artista resultantes construyen un relato a la vez individual y colectivo. Cada pieza parte de la experiencia, las asociaciones y la mirada personal de quien la crea, pero todas ellas forman parte de un relato compartido sobre lo que ha significado un año de trabajo, encuentros, aprendizajes y decisiones dentro de El_Laboratorio. Las creaciones no solo recogen el proceso, sino que aportan una nueva mirada sobre él desde la experiencia de quienes lo han vivido.
Durante el laboratorio, las personas participantes se aproximaron a las obras y a la exposición desde el lugar de la curaduría, asumiendo una mirada diferente a la de quien visita una exposición. El taller permitió cambiar de posición y volver sobre esa experiencia desde un lugar más íntimo y personal: explorar qué había significado para cada una formar parte del proceso y encontrar una forma propia de expresarlo.
Esta dimensión incorpora una nueva capa a la experiencia de curaduría comunitaria. Las creaciones permiten compartir y hacer visible aquello que el proceso ha generado en cada participante, ofreciendo al museo y a sus públicos la posibilidad de recibir y conocer esas experiencias desde una perspectiva que hasta entonces no había formado parte del proceso.